Historia de la ópera en España
14.Los compositores de ópera en los inicios del siglo XX
índice de Historia de la opera en Espana
Página 1 de 2
14.Los compositores de ópera en los inicios del siglo XX.
El hecho de que la fuerte tradición italiana se fuera desvaneciendo lentamente en España, motivó que los compositores españoles tuvieran un campo impreciso en el que trabajar. Por un lado, el nacionalismo musical los impulsaba hacia un tipo de composición sin precedentes claros; por otro, el wagnerismo latente en el ambiente musical de fines del siglo xtx los dirigía hacia metas dificilmente alcanzables y mucho menos afines todavía a la tradición española que la música italiana. En esta encrucijada, si el compositor no quería derivar hacia la zarzuela, el resultado era incierto. A esto se debe que los principales compositores españoles dejaran una producción operística reducida y un tanto indefinida, que además no gozaba de la comprensión de un público encandilado con las distintas producciones extranjeras, de un signo u otro.
En los primeros años del siglo xx, Ruperto Chapí (1851-1909) abordó el género operístico con éxitos pasajeros, cuyo relieve fue mayor en los últimos años de su vida (Circe, 1902; Margarita la Tornera, 1909), mientras Felip Pedrell intentaba el colosalismo operístico de signo wagneriano... en italiano (I Pirinei, La Celestina 1902), apartándose de sus primeros intentos operísticos de la década de 1870. Entre los compositores catalanes de estos años destacó Isaac Albéniz (1860-1909), subvencionado por el extravagante banquero inglés Money Coutts, autor de varias óperas de las que sólo PepitaJiménez (1896) alcanzaría cierto grado de presencia en la vida musical española. Enric Granados (1867-1916) mostró en sus creaciones una mayor cercanía a los presupuestos de la zarzuela (Maria del Carmen, 1898) y más tarde una limitación en la forma muy típica de los compositores de su tiempo, y aunque en Goyescas (1916) crearía una obra universal, no puede decirse que la forma tuviera un gran desarrollo. Enric Morera (1865-1942) osciló entre la ópera en catalán y la zarzuela-teatro lírico.
El vasco José María Usandizaga (1887-1915), partió de ideas más próximas a la zarzuela que de la ópera, y en todo caso su prematura muerte dejó sin afianzar su carrera. La generación que enlazó con estos compositores, con autores tan diversos como Manuel de Falla (1876-1946), Jaume Pahïssa (1880-1969), Jesús Guridi (1886-1961) y Conrado del Campo (1879-1953), por citar los más activos en el terreno operístico, tuvo una relación muy distinta con la ópera. En efecto, Falla escribió sólo obras escénicas de gran valor musical pero de limitado alcance operístico: La Vida breve (1913) y El retablo de maese Pedro (1923), dejando inacabada su creación más ambiciosa, L´Atlentida, completada por Ernesto Halffter.
< Anterior
|
Siguiente >
<<<
1
2
>>>
|