Historia de la ópera
20.La ópera alemana desde el National-Singspiel hasta Die Zauberflbte - Opera Cómica - Siglo XVIII
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20.La ópera alemana desde el National-Singspiel hasta Die Zauberflbte - Opera Cómica - Siglo XVIII.
En 1778, José II fundó una compañía de intérpretes para escenificar ópera alemana en el Burgtheater: el National-Singspiel, una empresa que, en realidad, era un complemento del distinguido Teatro Nacional que él mismo había creado dos años antes para promocionar las obras teatrales alemanas. Entre su fundación y su cierre en 1783, el National-Singspiel defraudó por completo las esperanzas que había puesto el emperador en la generación de nuevas e importantes óperas alemanas escritas por compositores locales. En este sentido, Die Endührung aus dem Serail, de Mozart (1782), constituyó un triunfo espectacular, pero aislado. El ayudante de Salieri, Ignaz Umlauf (1746-1796), fue el que salió mejor parado de entre todos los jóvenes músicos alemanes. La ópera inaugural en un acto que escribió para la empresa, Die Bergknappen (Los mineros), de 1778, hacía gala de la riqueza y variedad de estilos que los vieneses esperaban, y entre sus obras posteriores, Die Schéne Schusterinn (La bella zapatera), de 1779, y Der lrrwisch (El duende), de 1782, consiguieron una notable popularidad y se repusieron anos más tarde. En 1781, Salieri también compuso una ópera alemana de estilo innegablemente italiano para el Naconal-Singspiel, Der Aauchfangkehrer (El deshollinador), que se convirtió en la máxima atracción de la temporada. Stephanie la Joven, la piedra angular de la empresa desde un punto de vista poético, escribió muchos de los nuevos textos alemanes escenificados en el National-Singspiel, y también tradujo y adaptó un sinfín de obras italianas y francesas cuando la institución abrió sus puertas a la música extranjera con el propósito de desarrollar y dar cuerpo a su repertorio. Pero Viena, cuyas simpatías estaban puestas exclusivamente en Italia, no mostró ningún interés por la importación de música, con la única excepción de los textos de las óperas del norte o del sur de Alemania, aunque éstas tampoco encandilaron.
Tras el desmoronamiento del National-Singspiel, la corte vienesa realizó un nuevo esfuerzo para promocionar la ópera alemana, esta vez en el Kárntnertortheater. Durante su breve existencia, desde 1785 hasta 1788, Karl Ditters von Dittersdorf (1739-1799) logró una serie de éxitos populares sin precedentes en este escenario con Der Apotheker und der Doctor (El farmacéutico y el médico), Der Betrug durch Aberglauben (El engaño mediante la superstición), ambas de 1786, Die Liebe im Narrenhause (El amor en el manicomio), Hieronymus Knicker (Jerónimo el cicatero), las dos de 1787, y Das rote Kappchen (Caperucita roja), de 1788. Gracias a su afortunada combuffación del estilo de la ópera buffa, tan querida por el público vienés, y las piezas melódicas similares a las tonadillas populares, que ahora se asociaban al Singspiel, estas obras permanecieron en el corazón de los espectadores durante varias décadas y proporcionaron un paradigma para la ópera cómica alemana fuera de la tradición de la ópera mágica, por la que Dittersdorf no estaba interesado en lo más mínimo.
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