Historia de la ópera
49.Estados unidos y Alemania (1933-1945) - Siglo XX
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49.Estados unidos y Alemania (1933-1945) - Siglo XX.
A partir de 1933, los compositores alemanes estuvieron sujetos aun control oficial tan intenso como el que se ejercía en la Unión Soviética en aquella misma época, y, durante los anos que siguieron, muchos de ellos se vieron abocados al exilio. El destino más habitual era Estados Unidos, una nación que, desde hacía muchísimo tiempo, estaba consideraba como el paraíso de libertad y rejuvenecimiento artistico reflejado en Jonny spielt aojo incluso en Aufstieg und Fall der Stadt Mahagonny, es decir, como un lugar donde la vida se vive al máximo. Krenek en 1939 y Weill en 1935 emigraron a Estados Unidos, al igual que Schonberg en 1934, Stravinsky en 1939 y Hindemith en 1940. Sin embargo, lo que encontraron allí fue una vida operística que no tenía prácticamente ninguna utilidad para las nuevas obras. Aun así, el Metropolitan Opera se había mostrado muy activo estrenando un sinñn de composiciones a principios de siglo. Así, sólo en 1910, un año memorable para la ópera norteamericana, tuvo lugar la premiere de La fanciulla del West, Kiinigskinder (Los hijos del rey), de Humperdinck, y The Pipe of Desire (La pipa del deseo), de Converse, aunque esta tendencia duró muy poco, y las óperas norteamericanas que se representaban desaparecían enseguida del repertorio, por lo menos hasta la llegada de The Devil and Daniel Webster (El diablo y Daniel Webster), de Douglas Moore (1939).
Por el contrario, el teatro comercial pedía a gritos nuevos musicales, y precisamente en este género Weill decidió orientar su carrera, sobre todo con Knickerbocker Holiday (Vacaciones jugando al golf}, de 1938, Lady in the Dark (La dama en la penumbra), de 1941, y, una vez finalizada la guerra, Street Scene (Escena callejera), de 1947, Love Life (Una vida de amor), de 1948, y Last in the Stars (Perdido en las estrellas), de 1949. Lady in the Dark utilizaba la música en tres secuencias oníricas que se desarrollaban durante el tratamiento psicoanalítico de la heroína, aunque en otras obras Weill mantuvo su compromiso con la crítica social, como en Street Scene, que trata de la pobreza en Nueva York, y Lost in the Stars, sobre el conflicto racial en Sudáfrica. Pero Weill no fue el único compositor comprometido políticamente. Marc Blitzstein (1905-1964) basó su ópera The Cradle will Rock (La cuna se estremecerá), de 1937, en la organización de un sindicato, y No for an Answer (La respuesta es no), de 1941, en la victimización de los inmigrantes.
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